DESENCANTO
Letra y Música: Enrique Santos Discépolo
Qué desencanto más hondo.
Qué desconsuelo brutal.
Qué ganas de echarse en el suelo
y ponerse a llorar,
cansao.
Ver que la vida que siempre se burla
hace pedazos mi canto y mi fe.
La vida es tumba de sueños
con cruces que abiertas
preguntan ¿pa qué?
Y pensar
que en mi niñez
tanto ambicioné
y al soñar forjé
tanta ilusión.
Oigo a mi madre aún,
la oigo engañandomé
porque la vida
me negó las esperanzas
que en la cuna me cantó.
De lo ansiao
sólo alcancé un amor
y cuando lo alcancé
me traicionó.
Yo hubiera dado mi vida
para salvar la ilusión;
fue el único sol de esperanza
que tuvo mi fe,
mi amor.
Dulce consuelo del que nada alcanza,
sueño bendito que me hizo traición.
Yo vivo muerto hace mucho;
no siento ni escucho
ni a mi corazón.
Y pensar
que en mi niñez
tanto ambicioné
y al soñar forjé
tanta ilusión.
Oigo a mi madre aún,
la oigo engañandomé
porque la vida
me negó las esperanzas
que en la cuna me cantó.
De lo ansiao
sólo alcancé un amor
y cuando lo alcancé
me traicionó.