ESCRITO DE OSVALDO ROSSLER  SOBRE HORACIO FERRER Y SU “BALADA PARA UN LOCO”

Conocedor avesado del tango en su historia, desarrollo y evoluciones, experto en el deslinde y clasificación de estilos y escuelas interpretativas, Ferrer llega como letrista con una importante intelectiva no frecuente. No es de extrañar entonces que “Balada para un loco”, marque un hito dentro de las alternativas de la letra ciudadana. Ausente Manzi, él se adueña con recursos propios y legítimos del toque contemporáneo que desde el plano verbal estaba reclamando la canción ciudadana. La Balada alcanza una cima de popularidad que supera todo vaticinio. La cuota Piazzolliana no fue ajena a este éxito.
Discernir hasta que grado le corresponde el mérito de la hazaña no es fácil de establecer. Lo cierto es que la letra inaugura metáforas, recrea situaciones, urde una inédita psicología, crea un tono jocundo que nuestro melancólico tango desconocía con un orgullo suicida.
Obviamente Ferrer no surje de un modo casual. Lector – u oyente- atento  de Discépolo extrae determinadas señales, ciertas constantes y luego elabora su idioma. Conviene para el porvenir del tango que estos idiomas se vayan sumando con los consiguientes matices y renovaciones.

N de R: Horacio Ferrer es nacido en Montevideo, Uruguay en 1933

Horacio Ferrer